En el año 1932 Albert Einstein se dirige a Freud cuando la Liga de las Naciones y su Instituto de cooperación intelectual le propuso elegir un interlocutor para dialogar sobre lo que se planteó como “los problemas de la paz mundial”

¿Hay algún camino para evitar a los humanos los estragos de la guerra? Pregunta Einstein en una larga carta que recomiendo leer a todos los que no la hayan leído.

¿Qué le dice Freud, como trata el problema para responder a esta cuestión ética que Einstein le plantea?

Si bien la violencia forma parte de la esencia del ser humano desde su origen, se produjo en algún momento un pacto entre los hombres para poder protegerse cada uno de la violencia de los otros y así nació el derecho...

La agresividad, el odio, la destrucción no es lo más ajeno sino lo más propio del hombre, y de esta intención surgen tanto los logros más elevados de la cultura como sus formas más abyectas.

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